La Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones (CCIT) otorgó un premio a Jorge Bejarano, director de Estándares y Arquitectura de TI en el MinTic por su labor continuada como responsable de lograr un mayor empoderamiento de los CIO del sector público y del uso de las TIC como herramienta en la administración pública.

Con  motivo de esta distinción, Computerworld entrevistó al funcionario. A continuación sus opiniones.

CW: ¿Cuál ha sido la labor que destaca este premio?

Estamos haciendo un esfuerzo porque los GCIO, como los denominamos, ocupen el lugar que merecen en la estructura del Estado, por mejorar su posicionamiento con medidas como el Decreto 415 de 2016, que pretende tenerlos en los comités directivos, que se reporten a la máxima autoridad: alcaldes, gobernadores, etc., y darles una orientación sobre las actividades que deben desarrollar en cada una de las entidades. Esto es un componente de formalización de la función.

Otro aspecto fundamental es la formación. Los CIO carecen de muchas competencias blandas, como el bajo nivel de inglés, dificultad para comunicar y hablar el lenguaje de los directores y políticos que los lideran, déficit en su capacidad de negociación, falta de integración con los equipos directivos. Para ello, hemos desarrollado un programa de formación para la excelencia, tanto para los líderes de TI como para sus equipos, con diversas disciplinas y niveles, como gerencia de proyectos, seguridad y privacidad, etc., con diversas instituciones, a nivel de cursos y postgrados. Queremos empoderarlos en el uso de las TIC y su función estratégica, y aumentar su capacidad para transformar sus entidades.

CW: ¿Cómo ha sido el apoyo de las directivas, alcaldes y gobernadores?

Se ha venido avanzando, pero no al ritmo necesario; todo pasa no solo a través de las directivas de las instituciones, sino a través de los Concejos, en el caso de las alcaldías, de las asambleas departamentales e, incluso, se requieren procesos de reestructuración en el caso de las entidades de orden nacional, lo que hace que las cosas no se den tan rápido como se desea.

Estamos en un proceso de sensibilización; no se trata de imponer por decreto, sino de concientizar a las directivas para que entiendan el rol estratégico de los GCIo y su capacidad de transformar y agregar valor público a las instituciones; implementar cambios para mejorar la prestación de servicios y desarrollar estrategias para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Debemos incorporar nuevas tecnologías y buscarle nuevos usos; no estamos hablando solo de movilidad o Big Data, hoy en día también hablamos de drones, de realidad aumentada, de biología digital, de vehículos autónomos, etc., una serie de cosas que el gobierno tiene que analizar para transformar sus servicios.

CW: ¿Cómo los afecta la volatilidad de los altos cargos, ministros, alcaldes y gobernadores, etc., en estos planes?

Son pasos que hay que dar; lo que estamos haciendo es que en los planes de estas entidades existan componentes TIC, si está bien desarrollado y le da buenos réditos, podemos ver que las acciones se convirtieron en voticos, como diría el ex ministro Molano, esto motivará a los nuevos mandatarios a buscar en las tecnologías nuevos instrumentos para el éxito de su gestión y el cumplimiento de sus promesas de campaña, que se verán incorporadas en los planes de desarrollo.

CW: Estamos en un buen momento de la tecnología. ¿Cómo ve el recurso humano y el dilema cambio versus empoderamiento?

Las campañas están dirigidas a funcionarios públicos. No pueden hacerse extensivos a proveedores ni contratistas, es una limitante.  Hoy tenemos una mayor exigencia de los concursos. El reto es dar continuidad a esta formación y hacerla extensiva a todo el ecosistema, ya que cerca del 50% de las actividades en el Estado se hacen a través de contratistas.

CW: ¿Cómo va el diálogo entre instituciones?

Uno de los grandes logros de la unidad de Estándares y Arquitectura del ministerio ha sido trazar un conjunto de lineamientos a través del marco de referencia para la gestión de las tecnologías de la información en el Estado. Además, la creación de una metodología adoptada, tomando lo mejor de los mejor a nivel mundial para establecer unos lineamientos a través de este marco para fortalecer la gestión de tecnologías en el Estado y, por esa vía, mejorar la gestión pública. Dentro de esto, se ubica la mejora en la  interoperabilidad entre las entidades, lo que conlleva inclusión de un marco que Colombia tiene hace más de diez años. El problema es que las entidades no se han subido al bus.  Con estos lineamientos hemos refrescado esta instrucción para el diseño de sistemas de información interoperables, que acojan los estándares del gobierno y asignen prioridades a los servicios que debe ofrecer la entidad, mejoren los sistemas de comunicación y vean más allá de las fronteras de cada entidad. La frontera la define el ciudadano, no mi función.

Hemos tenido una evolución muy importante en materia de interoperabilidad, ya tenemos más de 160 servicios publicados a nivel 3 al servicio de la comunidad.

CW: La resistencia que se nota entre los funcionarios de las entidades del Estado,  ¿es generada por el temor al cambio o por el miedo a la pérdida de poder?

Yo diría que es el miedo al cambio; hemos desarrollado un plan de gestión del cambio y de las estrategias de uso y apropiación de las tecnologías que antes no se miraba en las entidades o estaba muy poco desarrollado.

Tiene que tener una estrategia de uso y apropiación, que entienda las necesidades, donde el usuario participa, y que comprenda las diferencias que tienen los usuarios  para elaborar un diseño en función de esas necesidades y darle un acompañamiento con capacitación. Creo que es la forma apropiada de vencer la resistencia al cambio.

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