Hace unos cuantos años algunos teléfonos inteligentes ya se desbloqueaban en el momento en el que te los acercabas a la cara. Se trataba de una biometría basada en el reconocimiento facial que hoy ha caído en desuso como método de autenticación, desbancada por la clásica huella dactilar y, desde hace poco, por el reconocimiento del iris.

Mientras algunos fabricantes apuestan sólo por una tecnología, otros apuestan por la otra. Pero, ¿cuál es más segura, el reconocimiento ocular o la autenticación por huella dactilar?

Las modalidades biométricas están en distintas etapas de maduración. Por ejemplo, el reconocimiento por huellas dactilares se lleva usando desde hace más de un siglo, mientras que el reconocimiento por iris no tiene más de una década de utilización. Varios estudios revelan que, a pesar de todo, los fabricantes de sistemas de lectura de huella dactilar no pueden, de momento, dar pruebas definitivas de que sus dispositivos sean totalmente seguros, y de hecho se recomienda no utilizarlos como único método de autenticación.

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En cuanto a los sistemas de reconocimiento por retina, ya se ha demostrado que se pueden superar sus barreras con fotos de alta calidad del iris en lugar del ojo real.

A continuación, las opiniones de Hervé Lambert, Retail Product Marketing manager de Panda Security y Luis Corrons, director técnico del laboratorio antimalware sobre los niveles de seguridad de uno u otro sistema en distintos modelos de uso.

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1 .- La huella es más cómoda de usar

Parte de la pugna industrial por generar el método de seguridad más “mainstream” pasa por la facilidad de uso para quienes tienen que autenticarse varias veces al día. Para que una tecnología u otra triunfe, es crucial que sea fácil de usar y, por ahora, la huella dactilar es mucho más cómoda para los usuarios.

Sin embargo, debe primar la seguridad por encima de la comodidad, siempre y cuando no sea un obstáculo en el día a día. Lo más recomendable es utilizar sistemas dobles de autenticación. Por poner un ejemplo, utilizar la huella dactilar y, al mismo tiempo, pedir que te llegue un mensaje con un nuevo código a otro dispositivo.

2 .- El reconocimiento ocular es más difícil de hackear

Todavía queda algún tiempo para que las vallas publicitarias reconozcan el iris y sirvan anuncios personalizados como le ocurría a John Anderton (Tom Cruise) en Minority Report.

Sin embargo, nuestras manos dejan nuestras huellas dactilares por todas partes, hasta en nuestros propios teléfonos móviles. Cada vez que agarras con la mano el dispositivo, lo llenas de tus propias huellas. Con lo que casi cualquier delincuente que conozca algunos métodos muy poco tecnológicos, puede duplicar nuestra huella y usarla para desbloquearte el teléfono.

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3 .- El reconocimiento ocular, más seguro de forma individual

Si almacena información importante en el dispositivo móvil y solo puede usar una medida de seguridad, es mejor usar el iris. Aunque siempre, la mejor opción es contar con un sistema de doble autenticación. Como, por ejemplo, que cada vez que se abra algún tipo de información, te pida que autentiques con otra biometría o con la información que recibes en otro dispositivo.

4 .- La huella, es mejor si es un dispositivo compartido

Cuando el mismo dispositivo lo van a usar muchas personas es más recomendable utilizar la huella dactilar. Es más rápida y menos invasiva en la vida de las personas.

5 .- Si tiene que hacer un pago, mejor con huella

Por ahora, el pago en un click más seguro que hay es el que se hace autenticándose con la huella dactilar. El reconocimiento ocular solo existe desde hace alrededor de 20 años, pero estos sistemas están avanzando a una gran velocidad con grandes pasos hacia una seguridad muy alta, con lo que es previsible que dentro de poco tiempo sea aceptada como una medida tan segura o más que la huella dactilar.

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