Reconozca los principales delitos informáticos en Colombia

  • Seguridad

  • Hace 3 meses

  • febrero 2, 2021

La pérdida de datos en las organizaciones, los robos de identidad y la sofisticación del malware han hecho que las empresas replanteen todos sus esquemas de trabajo para fortalecer su nivel de madurez en los modelos de ciberseguridad.

Los ciberdelitos presentados durante el 2020 llegaron a más de 45.000 casos, un incremento del 89% frente al año anterior, convirtiéndose en el año de mayor ascenso en cifras e impacto en Colombia. Durante el periodo denominado COVID (marzo – diciembre 2020), se presentó un incremento del 101%, con más de 37.000 reportes, en el número de noticias criminales instauradas ante la Fiscalía General de la Nación.

Para Adriana Ceballos, directora de desarrollo de programas del Tanque de Análisis y Creatividad de las Tic (TicTac) “La ciberseguridad es el área que mayor atención deberá tener en el 2021, pues un gran número de colaboradores seguirán operando desde sus hogares” y agregó, “el nuevo documento construido por el programa de Seguridad Aplicada al Fortalecimiento Empresarial (SAFE), llamado ciberseguridad en entornos cotidianos, es precisamente, el análisis de diferentes contextos como, trabajo remoto, ciberseguridad en dispositivos móviles, ciberataques a correos electrónicos, entre otros, donde hoy es más necesario implementar políticas robustas de ciberseguridad.”

El delito que mayores denuncias presentó fue la suplantación de sitios web para capturar datos personales con un crecimiento del 303% comparado con el 2019. Este delito tiene una relación directa con modalidades conocidas, tales como el phishing, spoofing y pharming que sufrieron las empresas. Adicionalmente, hubo 5.440 casos denunciados donde este tipo de ataques fue utilizado por los cibercriminales para capturar datos personales o dispersar malware en las redes corporativas.

El segundo delito con mayor número de denuncias, con 9.487 casos registrados fue la violación de datos personales. Este presentó un crecimiento del 174% como consecuencia de la filtración y robo de datos, lo que generó un doble impacto que compromete aspectos operativos, así como legales y de cumplimiento por la pérdida de información sensible.

Seguido, se encuentra el hurto por medios informáticos con un 37% de crecimiento, registró más de 16.000 casos denunciados. Pese a tener la mayor frecuencia estadística, la modalidad más común sigue siendo el apoderamiento de credenciales para el acceso a servicios de banca online, con los cuales los cibercriminales, consiguen suplantar al titular del producto bancario y apoderarse del dinero generalmente dispuesto en cuentas bancarias.

Estos ciberataques afectaron por igual a diferentes sectores productivos del país, los métodos de propagación continúan siendo las campañas de phishing que contienen archivos adjuntos maliciosos. Las entidades de gobierno con mayor presencia de trámites en línea también se vieron afectadas, entre ellos, la Administración de Impuestos y Aduanas, la Registraduría Nacional del Estado Civil, la Fiscalía General de la Nación y las autoridades de tránsito que en su orden han sido las instituciones mayormente suplantadas.