¿Para qué necesito un router si ya tengo un módem?

  • Opinión

  • Hace más de 4 semanas

  • agosto 24, 2019

  • 2 minutos, 44 segundos de lectura

El enrutador (router), a diferencia del módem, que solo difunde la señal, puede programar y enviar la señal de la mejor forma posible.

Por: Gustavo Calderón, director de Ventas – Latinoamérica

Belkin

Como sabemos, al menos desde hace 20 años el módem se volvió  indispensable en el ambiente doméstico, pero sus funciones son más básicas. El módem solo se encarga de recibir la señal -por cobre o fibra óptica- que llega del proveedor de telefonía e Internet, y luego la modula y demodula. En otras palabras, el módem interpreta la señal que llega a él y se encarga de distribuirla en un rango de distancia -de alrededor de entre 15 a 20 metros-, la cual varía según la marca y modelos.

Reitero, los módems nos han ofrecido acceso a la súper carretera de la información por la línea telefónica y coaxial desde hace muchos años, tanto en versiones internas al computador, como externas, en forma de periféricos.

Los antiguos módems iban desde 9.6 kbps hasta 56.6 kbps -que son velocidades que hoy nos despiertan una inevitable sonrisa melancólica- y era imposible llamar por teléfono y navegar a la vez, porque empleaba el mismo rango de frecuencias, pero esa situación ya quedó más que superada con la actual tecnología.

Empero, quizá los más jóvenes lectores no lo recuerden, pero los de la Generación X y Generación Baby Boomer sabemos bien que, en otra época, si uno accedía a Internet no se podía hablar por teléfono al mismo tiempo, dado que el acceso era vía telefónica y el módem entonces era una tarjeta dentro de los computadores personales, de escritorio o portátiles. Esto era así porque al estar conectados directamente a la línea telefónica, los módems de ese entonces utilizaban la misma frecuencia que el teléfono.

Mi router inteligente

El problema surge cuando queremos conectar varios equipos mediante la señal que emite un mismo módem, porque éste es incapaz de gestionar una red de computadores y dispositivos.

Los routers tienen la capacidad de conectar entre sí redes, además de que se aseguran que los paquetes de datos viajen entre unas y otras. Esta capacidad de gestionar paquetes de información, provenientes de distintas fuentes que integran una red, posibilita que con uno de estos equipos sea posible conectar diversos equipos a Internet en el hogar, con el fin de que todos en casa disfruten al máximo del ancho de banda disponible.

De esta manera, los routers se centran en tareas de gestión del tráfico de datos. Por lo regular, el router se conecta directamente al módem y tiene la capacidad de transmitir la señal en un amplio rango a uno o más dispositivos, con lo cual brinda la posibilidad de tener siempre el mayor ancho de banda posible. Es como un arma de precisión. Incluso, ahora que los módems tienen la posibilidad de distribuir la señal en dos canales -2.4 y 5.0, por lo regular-, el router permite aprovechar al máximo esos dos conductos.

Lo anterior es útil, porque podemos decidir, por ejemplo, que la pantalla de la sala, donde vemos películas en streaming, ocupe un solo canal, casi de forma exclusiva, con el fin de disfrutar al máximo de nuestras películas. También, es el caso con el hijo adolescente que se la pasa jugando en línea, lo que suele ocupar un gran ancho de banda. El otro canal, por ejemplo, podría ser para los teléfonos, tabletas y alguna impresora.

Aunado a ello, existe un complemento perfecto para el router, que es el repetidor de señal, el cual es otro dispositivo muy útil, que se conecta en lugares donde la señal de Internet no es tan buena; éste puede ser imprescindible cuando hace falta poder distribuir la señal de una mejor forma en ciertas habitaciones del hogar.

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