Modernización del sector financiero

  • Opinión

  • Hace 2 semanas

  • octubre 16, 2020

  • 5 minutos de lectura

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Mucho antes de la pandemia, que aceleró la transformación digital en los segmentos más diversos de la economía, algunos sectores como el de servicios financieros ya se venían reinventando. 

Por: Jaime Bejarano, Country Lead de Red Hat para Colombia

La encuesta realizada por la consultora McKinsey el año pasado reveló que el 70% de los bancos, ya estaban revisando sus plataformas de core banking para eliminar los obstáculos que presentaban los procesos heredados y brindar nuevos servicios en tiempo real, con la flexibilidad y escalabilidad necesarias. Después de dedicarle tiempo a responder los mandatos regulatorios, las instituciones financieras volvieron a centrarse en el crecimiento.

 Hoy, a medida que nos aproximamos a una fase postpandemia con una “nueva normalidad”, la tendencia es que estos cambios queden bien claros en vista del rol fundamental que asumen los bancos para ayudar a las empresas e individuos a recuperarse de la crisis. Si bien hasta el día de hoy la atención de la transformación digital estaba puesta en el “front-office” y en los canales de atención al cliente, la oferta de productos y servicios de última generación también requiere la transformación digital de las plataformas centrales. 

Según el estudio How enterprises are steering through digital disruption, realizado por la consultora global Infosys, el 79% de las empresas están utilizando tecnologías digitales en diversas áreas de su gestión de la TI, en tanto un 60% las utilizan en la gestión principal de sus procesos de negocio y un 62% las utilizan en la gestión de sus relaciones con los clientes.

Negocios orientados al estilo de vida

Las instituciones financieras están dejando de ser meros proveedores de operaciones bancarias para transformarse en empresas que ofrecen servicios bancarios como un nuevo estilo de vida. Las empresas se están integrando a un ecosistema de socios para agilizar el lanzamiento de ofertas al mercado. Esta nueva dinámica exige que los bancos que poseen sistemas centrales heredados se conviertan en bancos digitales,  para así poder seguirle el ritmo a sus competidores más ágiles, en especial aquellos que ya nacieron en la nube. 

La única forma de hacer posible esta transformación es por medio de la modernización central o core modernization que, en términos simples, puede entenderse como el proceso de habilitar digitalmente a los bancos para su experiencia de transformación. En la práctica, esa modernización implica la actualización de las aplicaciones e infraestructuras informáticas, lo cual permite renovar la estrategia de negocios cada vez más rápido.

Entre los principales beneficios de la modernización central figuran la reducción de los costos operativos, la mitigación de riesgos, la mayor seguridad, el aumento de los ingresos y una agilidad y flexibilidad superiores. 

De acuerdo con el documento técnico Core Banking Modernization, esa modernización es necesaria porque hoy los clientes anhelan tener una experiencia que trascienda lo puramente transaccional. El documento destaca que no basta con tener una dirección física con empleados que otorguen préstamos cuando existen bancos más nuevos que ofrecen innovación además de todo aquello que las personas necesitan en un solo lugar, lo que se conoce como “tienda integral”.

Sin embargo, el proceso de reemplazar infraestructuras puede resultar bastante lento y muchas veces, en el caso de los bancos, va asociado al uso de mainframes, lo cual hace que la situación sea incluso más compleja. La modernización a través de soluciones open source (ya sea en modo local o en la nube) permite trasladarse a un entorno con mayor escalabilidad y flexibilidad compatible con muchos sistemas heredados. Esto simplifica los procesos y agiliza la actualización. 

Frente a esta nueva realidad, los bancos están invirtiendo en componentes esenciales para transformar y modernizar las aplicaciones heredadas a fin de proveer productos y servicios digitales mediante el uso de API y la banca abierta. 

La modernización de la infraestructura también influye directamente en la modernización de las actividades principales. En síntesis, se trata de facilitarle la vida a los bancos para que estos, a su vez, les simplifiquen la vida a los clientes. Esto significa ofrecer servicios que estén disponibles en cualquier momento y lugar, de una manera que sea fácil, rápida y segura de entender y operar; en pocas palabras: a un clic de distancia.

Socios estratégicos 

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Este tipo de modernización cobra un valor más estratégico en una época en que las marcas de los bancos corren el riesgo de volverse indiferenciadas. La modernización es el método de forjarse un futuro exitoso y lograr reinventar la experiencia de los clientes, generándoles el valor que esperan.

Aunque modernizar los sistemas no sea sencillo, según un reciente estudio realizado por Forrester Consulting a pedido de Red Hat, muchos en el sector ya comprenden que éste es el momento justo para arremangarse y poner manos a la obra. Los resultados que arrojó la encuesta revelan que la capacidad de una empresa de satisfacer necesidades específicas con rapidez está directamente relacionada con la tecnología que utiliza. En conjunto, el 62% de los encuestados creen que sus principales iniciativas de modernización son el componente más importante de sus estrategias de negocio digital. La mayoría de ellos reconoce que no podrán alcanzar este objetivo por sí solos y que necesitan de un socio para que sus esfuerzos den su fruto.

Los beneficios de la modernización central 

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Entre los principales beneficios de la modernización central figuran un aumento de la velocidad de la TI (66%), mayor agilidad de la TI (61%), mejor experiencia del cliente (59%) y un desarrollo más veloz (54%). Como desafíos principales mencionaron la migración de datos, la integración con sistemas upstream/downstream, la migración a la nube y la conversión de datos. Si bien una implementación en la nube con uno o múltiples proveedores es un paso en la dirección correcta, una infraestructura de nube híbrida abierta puede contribuir a la modernización y la innovación al propiciar una combinación más amplia de tecnologías por centro de datos y nube pública.

Estas estadísticas indican que los beneficios de pasar de la tecnología heredada a una nube híbrida abierta pueden superar los riesgos. Una plataforma de nube híbrida abierta, como Red Hat OpenShift Container Platform, ofrece una moderna plataforma de contenedores empresarial que permite que las empresas aprovechen varios entornos, como las nubes locales, privadas y públicas. 

De acuerdo con IDC, no debemos perder la oportunidad de llevar a cabo una verdadera modernización central. Según la agencia, la “nueva normalidad” de los servicios financieros que está emergiendo, los ideales de resiliencia (cualquier tiempo de inactividad o falla en el sistema central es una afrenta a los clientes en un estado de extrema emoción) y la eficiencia de los costos (la preservación del capital) son sumamente importantes. 

En esta época de cambios sin precedentes, las instituciones financieras necesitan atender las cuestiones específicas relacionadas con las inquietudes del cliente, sin sentirse agobiadas por el funcionamiento limitado de sus aplicaciones sobre tecnologías heredadas. Aprovechar los sistemas heredados como base de la transformación digital es una estrategia que plantea menores riesgos y costos para llevar los sistemas a un estado moderno y abierto que brinde a los clientes y empleados experiencias digitales poderosas.