Las mujeres en la NASA

  • Opinión

  • Hace 2 meses

  • marzo 1, 2021

Al escuchar NASA lo más seguro es que pensemos en personajes como Neil Armstrong, Jim Lovell o Alan Shepard, sin embargo, muchas mujeres han jugado un rol muy importante en la historia de la agencia espacial, a pesar de no tener el mismo reconocimiento de los hombres. 

Por: Andrés Zuluaga, gerente de Innovación de Claro Colombia

Se me viene a la mente la profunda reflexión sobre el rol de la mujer de Caroline Criado Perez, periodista y activista feminista británica, que en su libro La Mujer Invisible sugiere que la historia que no hemos contado sobre nuestro pasado, presente y futuro está desfigurada por la ausencia de la mujer, lo que llamamos una brecha de datos de género. 

La mayoría de la historia humana documentada tiene un gran vacío de datos en este sentido. Los cronistas del mundo pasado prestaron poca atención sobre el papel de la mujer en la evolución científica, cultural y biológica, siendo los hombres la representación de los seres humanos. Cuando se trata de las mujeres, solo hay silencio con un impacto negativo.

Por eso nos preguntamos, ¿realmente conocemos el impacto que han tenido las mujeres en la historia de la ciencia y tecnología y cómo algunas de ellas se han convertido en pioneras en muchos campos? Además de aparecer ahora como modelo para las nuevas generaciones, ¿quiénes han sido estas mujeres? ¿en qué áreas influyeron?

Echando un vistazo al pasado encontramos a Margaret Hamilton, a quien seguro alguna vez han visto en alguna foto parada al lado de una gran pila de documentos. La información contenida y analizada por ella sirvió para desarrollar programas de vuelo para la NASA, logrando que las misiones fueran un éxito, específicamente las que tuvieron que ver con el Apolo en la luna. Gracias a Margaret, en algún momento de la vida, mencionamos la palabra “hardware” y mejor aún, la usamos para facilitar nuestros procesos de trabajo.

O Nancy Grace Roman, quien actualmente tiene 91 años, con gran experiencia, conocimientos y creatividad que le valieron el apodo de la “Madre del Hubble”, por su influencia en la planeación del Telescopio Hubble. Además, se le reconoce como una de las primeras mujeres en ocupar puestos clave en la NASA

También Mae Jeminson, gran ejemplo de emprendimiento, pues a pesar de haber estudiado medicina, sus estudios y su mente fueron más allá en conocimientos de antropología, arqueología y astronomía, que la llevarían a ser la primera mujer afroamericana en llegar al espacio tripulando el Shuttle Endeavour.

Igualmente, Sally Ride, la primera mujer norteamericana que viajó al espacio en 1983. Seis años antes, la NASA comenzó a reclutar mujeres para sus programas espaciales y Ride fue una de las siete elegidas. Astronauta y física, dejó de trabajar para la NASA en 1987 para dedicarse a dar clases y formar niños y niñas para acercarlos a la ciencia, además de promover su participación en festivales y programas relacionados con la materia.

Por su parte, Katherine Johnson quien gracias a sus profundos conocimientos en matemáticas impulsó el Proyecto Mercury, así como el vuelo del Apolo 11 a la Luna. Sin ella y sus aportes a la investigación, los cálculos y las trayectorias de ambos programas no hubieran sido tan exactos ni posibles.

Ahora Diana Trujillo, ingeniera colombiana quien trabaja en uno de los proyectos más importantes de la NASA, buscando vida en la superficie marciana, dirigiendo el equipo a cargo del brazo robótico de Perserverance. Esta caleña es hoy una inspiración para nuestras hijas, esposas, madres y abuelas, ayudando a otras mujeres a tomar las decisiones correctas, sobre todo aquellas que se encuentran en la búsqueda de un propósito superior. 

Existen muchas barreras y brechas por superar entre las mujeres y el campo científico, por eso cada uno y desde la empresa privada, debemos trabajar día a día para superarlas. En Claro, por ejemplo, estamos avanzando en La Ruta Inclusiva, programa al interior de la compañía para lograr que la experiencia, conocimiento, las competencias y habilidades de las mujeres sean valorados de la misma manera. Esta iniciativa fue premiada por la Presidencia de la República, el Ministerio de Trabajo y el PNUD con el Sello Equipares. En 2020 logramos que más de 291.419 mujeres colombianas se formaran y fortalecieran sus habilidades para la vida, así como competencias para el empleo y el emprendimiento.

Queremos contar más historias como las de Diana y estamos seguros de que próximamente leeremos más titulares de mujeres y niñas impactando positivamente la historia de la NASA y las ciencias en el mundo.