Las inversiones en 5G llegan a Latinoamérica sin que el modelo de negocio esté del todo claro

  • Opinión

  • Hace 3 meses

  • diciembre 4, 2020

  • 3 minutos, 59 segundos de lectura

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La 5G ya ha llegado a Latinoamérica. Son varios mercados, entre ellos Uruguay y Brasil, que ya han anunciado el lanzamiento de la tecnología. 

Por: Telesemana

Estos lanzamientos son limitados, pero ya denotan las intenciones de los operadores de explorar las nuevas capacidades de una tecnología que algunos creen que revolucionará la economía a través de un gran aumento de la productividad de la industria y las empresas.

En el marco de 5G&TD 2020 Latam Summit, celebrado los días 10 y 11 de noviembre en el portal de TeleSemana.com (ver aquí: https://www.telesemana.com/5gtd2020-latam-summit/) se analizó la problemática financiera que enfrentan los operadores de telecomunicaciones de Latinoamérica para avanzar en la evolución de sus redes hacia la nueva tecnología. Un camino que deben tomar pero que tiene un algo grado de complejidad que se ha visto exacerbado por la llegada del covid-19. Si bien la pandemia ha mostrado la necesidad de tener una conectividad solida y confiable, también a dejado la caja de los operadores en condiciones poco favorables para enfrentar las millonarias inversiones en espectro e infraestructura que se necesitarán para lanzar la tecnología.

Raúl Katz, presidente de Telecom Advisory Services, analizó esta complejidad realizando la siguiente reflexión: “El análisis respecto del impacto económico de 5G se enfoca, por lo general, en el estudio de casos de uso pero hay muy poco análisis que tiende a fundamentar cuál será el retorno para quien invierte”.

Y aunque la situación, según Katz, no es favorable si se responde al problema que él mismo dibuja, esto no implica que el despliegue no vaya a ocurrir. Los despliegues avanzarán aún cuando el retorno sobre la inversión en 5G no se tenga del todo claro y esto sucede debido a que la industria tiene tendencia a encarar la inversión simplemente por el hecho de la dinámica competitiva que empuja a los operadores.

El economista plantea en sus análisis cuatro escenarios diferentes de inversión para podre dimensionar las inversiones en diferentes escenarios y tener así la magnitud de dicha incertidumbre, definida como la dificultad que se tiene a día de hoy para moldear el retorno sobre la inversión.

En Argentina, por ejemplo, el primer escenario requerirá una inversión de 5.500 millones de dólares y el último unos 19.800 millones de dólares. El caso de Brasil, el nivel de inversión será extremadamente alto —de 22.700 millones de dólares a 139.300 millones de dólares—. En los seis países estudiados, se suman a los nombrados Chile, Colombia, México y Perú, la 5G requerirá inversión de entre 5.800 millones de dólares y 368.200 millones de dólares. De eso se habla cuando se tiene que calcular el retorno de las inversiones.

Para poner estas cifras en contexto, Marcelo Erlich, presidente del Directorio de ITC, durante su presentación en el congreso comparó las inversiones que ya han realizado los operadores en la 4G para entender la magnitud de la 5G. “Hay que invertir entre una vez y media, y dos veces y media lo que se invirtió en 4G para llegar a los mismos niveles de cobertura poblacional en 5G. El que el tráfico aumentará casi por cinco mientras que los ingresos van a crecer en menos de cinco por ciento”.

Para 2025 hay un total previsto de 1.700 millones de conexiones 5G pero para Latinoamérica solamente están previstas unas 50 millones. Con esto el 13 por ciento de las conexiones será de ese tipo para mitad de la década en la región.

La región estará un poco rezagada en la implementación de la 5G, algo que ya ha sucedido con tecnologías móviles anteriores. En Norteamérica la inversión será de 292.000 millones de dólares, en Europa de 175.000 millones de dólares y en Latinoamérica de 90.000 millones de dólares. De eso el 62 por ciento se destinará a 5G contra el 87 por ciento en Norteamérica o el 90 por ciento en China.

Y aquí el gasto por usuario, lo que se conoce como ARPU (ingreso medio por usuario) es un valor que sirve para explicar cuanto necesitarán los operadores recaudar por cliente para justificar sus inversiones en 5G o que sean rentables. 

“El ARPU en Latinoamérica es de 8,7 dólares y lo esperado para 2025 es nueve dólares, prácticamente no va a crecer”, dice Erlich.

Según cálculos del sector, se necesita un aproximado de 7,7 dólares de ARPU adicional para financiar las inversiones en 5G si no se quiere terminar en bancarrota. El problema principal es que, por lo general, los operadores que han lanzado 5G no cobra un precio adicional por acceder a este servicio; algunos lo intentaron, pero pronto recularon.

Y sí el usuario final, el consumidor de la calle, no va a gastar lo suficiente para generar los ingresos necesarios para invertir en la 5G, los operadores aún tienen un plan para poder financiar las nuevas redes 5G a largo plazo. “B2B es la posibilidad más real de poder amortizar las inversiones en 5G”, concluye Erlich.

Hay bastante consenso entre los analistas en que en la 5G se concentrará en el apartado B2B. Entre las verticales se espera que energía, salud, seguridad pública y la automotriz sean las que generarán más ingresos. De aquí se espera un ARPU de 23 dólares, si se logra captar 12 o 14 dólares de esto junto a los otros dos apartados se puede decir que estará más tranquilo el plan de negocio.

Así pues, las perspectivas de la 5G son buenas a pesar de que su despliegue convivirá con mucha incertidumbre inicial sobre el modelo de negocios y los ingresos necesarios para sostener las inversiones en una tecnología que, nuevamente, vuelve con el cartel de que “lo cambiará todo”.