Gestión inteligente del gasto

  • Opinión

  • Hace 4 meses

  • enero 28, 2020

  • 2 minutos, 33 segundos de lectura

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¿Recuerdan cuando los mapas de tamaño póster eran nuestra mejor esperanza para llegar a un destino? A veces, abrirlo y tratar de doblarlo a su posición original podía ser desafiante. Había que trazar la ruta por cuenta propia. De una manera similar, el área de compras y contrataciones (Procurement) estaba basado en papel. 

 Por: Patrick McCarthy, vicepresidente sénior y gerente genera de SAP Ariba y SAP Fieldglass

Para algunas empresas, los libros de contabilidad y las planillas siguen siendo la realidad en el sector. La información que contienen puede ser propietaria e incluso puede generar valor, por un tiempo. Porque rápidamente se vuelve obsoleta. Se trate de negocios o de un viaje en carretera, la dependencia de mapas viejos y arrugados u otras soluciones en papel siempre conducen al mismo lugar: un callejón sin salida.

Por fortuna, aparecieron dispositivos basados ​​en GPS que simplificaron la experiencia del usuario. Al igual que un mapa en papel, estos dispositivos funcionaban como una plataforma independiente de información, con la mejora notable de que podían trazar el itinerario con un nivel de sofisticación que, en ese momento, parecía mágico. Sin embargo, eran costosos de mantener y un poco torpes de actualizar. 

En nuestro ejemplo de las áreas de compras, los GPS de hace una década serían equivalentes a algunas plataformas de adquisición de terceros, que pueden presentar cierto grado de automatización, pero a menos que se integren en la plataforma primaria (el sistema ERP) no constituyen la inversión más inteligente de tiempo y recursos. ¿Recuerdan cómo era tratar de actualizar los mapas o de encontrar ese cable de carga “especial”? Todo eso sin considerar que, más de una vez, el dispositivo se caía del tablero en el momento equivocado.

¿Dónde nos encontramos hoy con las tecnologías de mapeo?

Existen aplicaciones que pueden integrarse en la plataforma (el smartphone) y aprovechar todas sus capacidades. Ya sea que utilice el acelerómetro del teléfono o su capacidad de triangular a través de wi-fi para determinar sus coordenadas exactas, el objetivo sigue siendo llevar al usuario del punto A al punto B. Solo que ahora estos dispositivos son mucho más completos. Permiten la inteligencia compartida por proveedores externos y por la comunidad de usuarios y ofrecen información en tiempo real sobre construcción o reparación de carreteras, embotellamientos, accidentes y cierres de carriles. Hoy, la integración es tal que el usuario ni siquiera usa su teléfono: el seguimiento se realiza a través de la pantalla nativa del vehículo.

Las aplicaciones están comenzando a integrar nuestros objetivos, inferir nuestras prioridades y optimizar nuestros horarios a partir de sugerencias lógicas sobre cómo podríamos optimizar la dedicación de nuestro tiempo, sea movilizándonos a través del tráfico o esforzándonos en mejorar el estado físico.

Esta evolución ejemplifica dónde está hoy la gestión inteligente del gasto. Las mejores soluciones, tanto para la adquisición de bienes directos e indirectos como para la gestión de la fuerza laboral externa, tienen la capacidad de guiar a los usuarios a través de un proceso y, aprovechando el contenido de terceros, alertarlos sobre cualquier problema o desafío próximo para que puedan estar mejor informados para tomar decisiones. Estas oportunidades, posibles gracias a las redes digitales basadas en la nube, amplían la ventaja competitiva a una escala nunca antes imaginada. 

Esto es el gasto inteligente: una plataforma totalmente integrada capaz de administrar el gasto actual con inteligencia organizada y basada en la comunidad para informar a los usuarios sobre las mejores formas de ejecutar y trazar un camino estratégico. Sin mapas de papel.

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