Ciencia e investigación: bases de una buena impresión

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  • Hace más de 3 años

  • abril 20, 2017

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Tomando como fuente de inspiración el funcionamiento de una cafetera de goteo, las impresoras de inyección de tinta se empezaron a diseñar a mediados de los años 70, llegando al mercado de consumo en 1988. En este tiempo, y con cientos de millones de dólares invertidos al año en investigación y desarrollo para obtener el mejor equilibrio entre costo y calidad de impresión, se presentó la línea de tintas e impresoras HP Latex, con la presencia de Thom Brown, gerente de aceleración de suministros de gran formato (o inkologist, como es denominado en su medio), en Hewlett-Packard.

Esta tecnología, ideal para exteriores, intenta reemplazar el sistema más común de uso actual, que requiere solventes poco amigables con el medio ambiente, entregando una mayor velocidad de impresión y alta calidad de imágenes en una variedad de sustratos de impresión y es desarrollada por el Large Format Designjet Team de HP con sede en Barcelona, España.

“La fórmula de una tinta es comparable a la receta de un coctel, se deben utilizar componentes de la mejor calidad en cantidades exactas. Cualquier diferencia, por pequeña que sea, puede reducir el rendimiento, la tinta puede quedarse en los cabezales en lugar de llegar al papel, puede provocar el bloqueo de los mismos, degradación eléctrica, alteración de colores y menor permanencia de la imagen”, explicó Thom Brown.

Para garantizar la calidad de la impresión, cada una de las 36.000 gotas de tinta de 4 picolitros (0.000000000004 litros) que se expulsan por segundo debe ser uniforme en tamaño y mantener las cualidades físicas y química necesarias para ser calentadas hasta a 300 oC y expulsadas del cartucho a través de los cabezales de impresión a 50 km/h. Esto puede mantenerse únicamente al utilizar suministros originales que garanticen consistencia durante todo el proceso.

El producto final puede ser usado en nuevas aplicaciones para espacios interiores en los que las impresiones de solvente no pueden ser usadas, como centros de atención médica, ya que es inodoro, y en su elaboración no requiere ventilación especial ni etiquetas de advertencia de riesgos; no contienen níquel ni contaminantes peligrosos para el aire, cumpliendo con normas de homologación ecológica internacional (ECOLOGO® de UL y GREENGUARD GOLD. Las impresiones satisfacen los criterios de AgBB7).

Esta tecnología es apreciable en este momento, ya que cada vez más empresas descubren las ventajas de la impresión de inyección de tinta frente a la tecnología láser. La empresa de investigación de mercados IDC considera que el sector de la inyección de tinta crecerá hasta representar el 34% del mercado de la impresión profesional en 2019, con una adopción del 13% anual, en contraste al 2% de la tecnología láser.

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